Muchas personas me preguntan: “¿Pero cómo se te ocurrió este proyecto?”. Por lo general, esperan una respuesta académica o puramente filosófica. La realidad, en cambio, es mucho más cruda, carnal y personal.
La verdad es que durante años viví en la vorágine del sexo compulsivo. Follaba con cualquiera, a menudo sin saber siquiera el nombre de la persona que tenía delante o de quién me estaba follando en ese momento. En la superficie parecía una fiesta continua, un himno a la libertad y a la diversión desenfrenada. Pero era una actuación. En un momento dado, al apagarse la luz, me encontré lidiando con una sensación de desolación profunda: me sentía completamente vaciado — en cuerpo y alma.
LA PRISÓN DEL PLACER Y LA NECESIDAD DE APROBACIÓN
En cierto punto, comprendí que no podía seguir así y decidí parar. Comencé un trabajo interior profundo para “curarme” literalmente de lo que se había convertido en una forma de necesidad obsesiva de placer.
Ya no era placer, era una droga. Sentía la necesidad visceral de desintoxicarme, no tanto del sexo en sí, sino de la necesidad de aprobación que buscaba en los cuerpos de los demás. En aquel periodo me sentía como un esclavo: era totalmente incapaz de decir que no, especialmente cuando la excitación llegaba al máximo. En esos momentos, mi voluntad desaparecía y solo quedaba un impulso ciego que me dejaba, cada vez, un poco más vacío que antes.
EL SUPERPODER QUE NO SABÍA GESTIONAR
Durante este camino de sanación, hice un descubrimiento que lo cambió todo: esa compulsión no era un defecto de fábrica, sino el resultado de un superávit de energía sexual.
Entendí que poseía una especie de “superpoder” vital que aún no sabía gobernar. Era un fuego altísimo que, al no tener un canal por donde fluir, acababa quemando todo lo que tocaba, incluyéndome a mí. Esa energía no debía apagarse ni reprimirse: simplemente necesitaba ser educada. Necesitaba una dirección, un propósito que no fuera solo el consumo inmediato del otro.
LIBRE Y DESNUDO: TRANSFORMAR EL FUEGO EN CONSCIENCIA
De este renacimiento interior nació Libre y Desnudo, un proyecto sobre sexualidad consciente pensado para quienes, como yo, sienten que tienen un potencial inmenso pero no saben cómo gestionarlo. El proyecto se desarrolla en dos recorridos complementarios:
- Masturbación Consciente (Online): Sesiones individuales en las que enseño a estar con uno mismo, a mapear el propio placer y a transformar el autoerotismo de un desahogo mecánico a una práctica de acumulación energética.
- Masaje Desnudo (Presencial en Las Palmas): Una experiencia ritual y corporal profunda, donde el tacto se convierte en una herramienta de reconexión y presencia, permitiendo que la energía circule sin dispersarse.
He creado Libre y Desnudo para ayudar a las personas a reconocer su potencial erótico y a dejar de usarlo como un arma de autodestrucción. El objetivo es aprender a direccionar esta energía para enriquecerse a uno mismo, su vida y sus relaciones.
Porque he aprendido por las malas que la verdadera libertad no consiste en poder follarse a cualquiera sin control, sino en convertirse en los dueños absolutos de su propio fuego.

